Llega el invierno y con él, decenas de antojos. Los dulces, cremas calientes, postres y chocolates pasan a ser las comidas más irresistibles por estas fechas, pero ¿por qué sucede esto? ¿Cómo controlar los antojos de invierno? ¿Debe cambiar la dieta en estas fechas? Son algunas de las interrogantes que responderemos a continuación.

 

¿Qué sucede con nuestro cuerpo en verano?

 

Primero, es necesario explicar los cambios y necesidades que sufre nuestro cuerpo en determinadas épocas del año.

En verano, dadas las altas temperaturas, las personas pueden llegar a perder bastante agua corporal. Debido a ello, en esas épocas el cuerpo busca alimentos más frescos como frutas, verduras o agua.

 

 ¿Y en invierno?

 

 Por el contrario y debido a las bajas temperaturas, en invierno se intensifica un proceso natural llamado termorregulación, el cual trae consigo un alto gasto de energía. Esto con el objetivo de estabilizar el calor corporal frente a las bajas temperaturas.

Dado este alto gasto energético, el cuerpo exige la necesidad de compensarlo mediante alimentos altamente energéticos como:

Carbohidratos 

Grasas.

Frituras.

Alimentos calientes, etc. 

 

¿La grasa corporal nos protege del frío?

El consumo en exceso de estos alimentos, genera un aumento de la grasa corporal considerada como termo aislante por lo que podría proteger el cuerpo del frío. 

Se cree que el cuerpo exige estos alimentos para aumentar la grasa corporal y protegerse del frío por ese medio. Ahora, si esto esta bien o no, siempre va a depender de los requerimientos energéticos de la persona y de los objetivos que se busquen.

 En general, y si lo que se busca es bajar de peso en invierno, se recomienda aprovechar el gasto energético de la termorregulación y mantener una alimentación constante similar a la del resto del año para favorecer la disminución de peso

 

La clave está en mantener una dieta variada y rica en nutrientes

Sin embargo, no podemos olvidar que una alimentación saludable se basa en comidas caseras y diversas que incluyan todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Por lo que el consejo, no es precisamente comer menos, sino comer bien.