Estas son las ventajas más relevantes de emplear EMS, respecto del entrenamiento convencional.

  • Protección del sistema músculo-esquelético: la intensidad del entrenamiento EMS no depende de la carga de pesas que soporta el usuario sino de estimulación eléctrica que reciben sus músculos. Las articulaciones quedan liberadas del estrés producido por las cargas de las pesas, con lo que se reduce drásticamente la posibilidad de lesiones y los problemas derivados de la sobrecarga muscular.
  • Reequilibrio de los desequilibrios musculares: el sistema EMS permite la activación selectiva y particular de los grupos musculares. Esto es particularmente importante cuando existen desequilibrios musculares, algo muy común en la vida sedentaria actual. Permanecer sentado en un escritorio, conduce a un acortamiento de los músculos pectorales con un debilitamiento simultáneo de los músculos de los hombros y la espalda. El desequilibrio en los músculos posturales de los lumbares, el abdomen y la pelvis son dolencias comunes. Gracias al EMS, se pueden entrenar estos grupos musculares específicos, los cuales son difíciles de entrenar eficazmente mediante el entrenamiento convencional. El dolor de espalda puede ser mejorado con resultados notables a corto plazo.
  • Peso y reducción de la grasa corporal: EMS facilita una reducción sostenida de peso y la grasa corporal. En las mujeres con entrenamiento EMS se observa una reducción del diámetro de la cintura, caderas y muslos. En los hombres conduce a la disminución de volumen en la cintura, acompañado de un ligero aumento y estabilidad de los músculos de los glúteos. Al mismo tiempo se produce un aumento significativo de la musculación en los brazos, pecho, espalda y piernas.
  • Reducción de la tensión muscular .